Mente y cuerpo [ambigua]
Cuando tu cuerpo pasa factura por todas aquellas emociones que ha vivido tu mente: fracasos, gritos, malentendidos, pérdidas, duelos y tristezas…
Te sientes desfallecer, temes lo peor y finges ser feliz; sin embargo, también temes que se trate de algo más grave.
Pero, a veces, los débiles de corazón somos ingenuos o, como se nos llama ahora, «personas altamente sensibles». Suponemos que ignorar nuestros sentimientos y tratar de minimizarlos hará que desaparezcan.
Pero no es así…
Duele la mente y, por ende, también duele el cuerpo.

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